Llegó diciembre. Al fin, diran algunos. Otros diran 'qué rápido se pasó el año'. Y muchos comenzarán a hacer balances. En lo que a mi respecta, mi año fue muy vertiginoso. No paré de hacer cosas, tuve con que entretenerme en todo momento, fue una cosa tras otra. Entre la decisión por el buzo de egresados, los preparativos para Bariloche, la gripe A, la fiesta de egresados, la entrega de diplomas, el disfraz, el colegio, la facultad, tuve un año en general bastante bueno.
Sin embargo, lo que realmente llama mi atención es la poca estabilidad. En realidad, este año ni el anterior encontré la estabilidad entre distintos ámbitos de mi vida. Por ejemplo, el año pasado estaba bastante bien con mi novio y con mis amigas hubo muchos altibajos. Pero este año, fue al revés, con mis amigas todos mas que bien (algo que me hizo muy feliz) y con mi novio las cosas estuvieron un poco feas (mejor no recordar). Es algo que me enoja e intento solucionar, pero bueno. En realidad, no es que esto se haya dado a lo largo de todo el año, pero en su gran mayoría.
Por otra parte, estoy contenta porque logré uno de mis objetivos: vivir este año a full con mis amigas. Fueron pocas las cosas de las cuales me privé, pero los momentos que pasé con ellas fueron increíbles y los mejores sin duda. Y mi segundo gran objetivo recién sabré si lo cumplí el año que viene...
miércoles, 16 de diciembre de 2009
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